martes, 21 de octubre de 2008


Todo aquello que me hablaste de rodillas esa tarde
quizá no esta en tus planes...
Parecía sincero tu llanto, era tu corazón el que me estaba hablando.
Y entonces me di cuenta que...
Un día sin ti no puedo estar extrañándote así.
Todo aquello que juraste que por mi tu ibas a matarte
vos ya lo olvidaste.
Hoy me encuentro angustiado... espero que en un futuro cercano estemos juntos otra vez.